05
/11/2010
Eberthart Zrenner y sus colegas han desarrollado un dispositivo experimental que consiste un microchip lleva 1.500 diodos o pixeles fotosensibles que se colocan en los fotorreceptores dañados del paciente. El microchip está diseñado para detectar la luz con la ayuda del funcionamiento natural de las neuronas en la retina y así transmitir señales al cerebro. Los diodos están conectados a una fuente de alimentación externa implantada bajo la piel detrás del oído.
Los científicos colocaron el implante en 11 personas que sufren distrofia reticular. Algunos de ellos no experimentaron mejoras debido a que su condición había progresado demasiado, sin embargo tres fueron capaces de detectar objetos brillantes y formas, entre ellos Miikka.
Miikka Tertho de Finlandia, heredó la enfermedad de la retinosis pigmentaria (una forma específica de la distrofia reticular). A los 24 empezó a perder la vista y a los 46 años estaba completamente a ciegas. Sin embargo gracias a este implante, fue capaz de reconocer una variedad de estímulos, incluyendo varios tonos de gris y objetos. Incluso fue capaz de leer y notar cuando su nombre había sido mal escrito.